¿Padres de consejos o de obligaciones?

El trabajo de los padres en cuanto a la crianza de un niño es algo fenomenal y que, sin duda, merece un aplauso enorme. No es para nada sencillo acreditarse la cría de los niños cuando las circunstancias demandan nuestro mayor esfuerzo y sentimos que todo está a punto de caer, pero siempre llega esa luz al final del túnel. El rol del padre es muy cuestionado en la actualidad Saada rahaa verkossa Suomessa, y en parte, una de las críticas más puntuales habla sobre el trato a los hijos después de que estos cumplen la mayoría de edad, lo cual significa una etapa de transición para el joven, aunque muchos quieran restarle importancia.

EL ALEGATO DE: “MI CASA, MIS REGLAS”

La niñez se refleja en nuestras memorias sobre cómo vivimos, actuamos y hablamos durante ese tiempo, y claro, esas acciones estuvieron bajo un único concepto ‘la paternidad’. El trabajo de los padres es algo muy importante de destacar, y los niños son los mejores ejemplos de ello, desde que nacen se encuentran restringidos y dirigidos de forma involuntaria a un estilo de vida (que es lo correcto, ya que se necesita de una enseñanza previa) lo que significa que, en la medida que crecen, van sabiendo de forma más concreta cómo es que funciona la casa.

Hasta ahora no vemos problemas con la situación, pero el concepto de “casa y reglas” suele irse a las imposiciones prolongadas por años y años, incluso, después de la adolescencia, que es donde se comete el principal error. Al comienzo, la crianza es para enseñar hasta que la persona desarrolle su capacidad crítica, luego de que la persona adquiera una edad de madurez, es cuando los padres deben entender que las imposiciones tienen que hacerse a un lado.

LA PATERNIDAD FINANCIERA

Dejar que el joven sea independiente no es desligarse totalmente de él, no, de hecho es todo lo contrario. Cuando un joven decide aceptar que está en la etapa de madurez, es la hora propicia para recordarles cuáles son sus responsabilidades y, como padres criadores, hay que tomar el paso más acertado: dejar de acotar obligaciones y pasar a ofrecer consejos, y tampoco es hacer una persecución psicológica a los hijos para que, de una u otra forma, hagan lo que a nosotros nos parezca conveniente. El tema del dinero es algo por lo que muchos hijos y padres, tristemente, siguen relacionados: los acuerdos para la obtención o producción de ganancias de un negocio que ambos tengan, a veces son más fiables que la propia unión de sangre que existe entre estos personajes.

El padre puede llegar, inclusive, a ser un usuario del hijo; un cliente que recibe una paga por su vejez, préstamos, ayudas con la salud, y otro tipo de situaciones. De mala forma, también podemos alegar que los hijos que ahora ven a sus padres como los verdaderos niños, olvidan quiénes fueron los motores para impulsar el éxito en las personas, los padres, y siendo así, su consejo tiene un valor más importante del que creemos. ¡Escuchar las recomendaciones de los padres acerca del dinero nos ayuda a crear una nueva expectativa de la realidad!

Es doloroso cuando la relación padres e hijos es muy íntima, pero son procesos que deben aceptarse ya que son naturales del hombre. El padre y la madre, luego de que su hijo es maduro, ahora pasa a ser un consejero ideal, porque ¿quién mejor para hablar de experiencia sino alguien que fue padre e hijo?